
Querido fantasma de la fábrica de la salsa Perrins:
Vives en Worcester desde el 1 de enero de 1823, son muchos años los que llevas encerrado en
esa habitación en la cual has visto
pasar, día tras día y durante siglos, a miles
de incrédulos visitantes que no ven en
ella más allá de un simple espacio vacío. Me
contaron hace mucho, que algunos de los que contemplaban perplejos aquel
habitáculo triste y desolado llegaban a presentir fugazmente la existencia de un espíritu que, por supuesto, ni era santo,
ni burlón, y ni siquiera tenía algo de deportivo.

Querido fantasma, te
escribo para pedirte un favor. Me gustaría que durante una temporada te trasladaras
a vivir a mi casa. No estoy necesitada
de sustos, ni de sesiones de ouija con
presencias reales, lo mío va más allá, es
como si fuera un experimento, quiero saber, entre otras cosas, qué se siente al
convivir con alguien, que en realidad, no existe.
Querido fantasma, no te asustes, no me he vuelto loca, mi propósito es muy simple. Me gustaría comprobar que la soledad se puede sobrellevar
mejor si tienes alguien con quien compartir conversaciones, inquietudes,
alegrías, penas, confidencias, discusiones y un sinfín de momentos… aunque ése
alguien no esté físicamente en tu mismo espacio ni en tu misma dimensión. Quiero saber, qué clase
de vínculo se puede crear cuando
convives con alguien que sabes que está… pero no está.
Querido fantasma, quiero autoconvencerme de que idealizar a
una persona nos es tan malo como dicen, siempre hay que ser consciente del grado de
idealización que das y por supuesto, por
qué y cómo lo das. Quiero tenerte
presente en mis días tristes y amargos para que me levantes el ánimo aunque no pueda
ver tu sonrisa, quiero decirte buenos días, gracias, lo siento, ¿cómo estás?, y
desearte buenas noches al terminar el día aunque no tenga contestación por tu
parte, quiero que me veas despeinada y desarreglada por las mañanas para no
sentirme perfecta, quiero ponerte un café aunque se quede frío e inmóvil en el
mismo sitio porque nadie lo tome…quiero sentir
que puedo olerte, oírte y hasta que te
puedo casi tocar. Quiero cuidarte y que me mimes, quiero empezar a quererte y
que me enseñes a no olvidarte,
Querido fantasma, quiero que te conviertas en lo más
importante de mi vida durante la temporada que te alojes en mi casa y que el
día que decidas irte note tu ausencia como si hubieras sido real.
Espero verte pronto por aquí. Mándame una señal cuando
llegues.
¡¡¡¡¡¡RINNNNNNGGGGGGG !!!!!
(Vaya… ¿quién llamará a estas horas? Sea quién sea ¡qué
inoportuno!)
1 comentario:
Hola Adara, me pasé para saludarte, un beso, cuanto tiempo....
AFRICA04
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Escribiendo desde la luna todo parece diferente.
Hay silencio.
Me quedo aquí a leer lo que me contéis.