lunes, 11 de marzo de 2013

MI FANTASMA FAVORITO








Querido fantasma de la fábrica de la salsa Perrins:

Vives en Worcester desde el 1 de enero de 1823,  son muchos años los que llevas encerrado en esa habitación en la cual  has visto pasar, día tras día y  durante siglos, a miles de incrédulos visitantes  que no ven en ella más allá de un simple espacio vacío.   Me contaron hace mucho, que algunos de los que contemplaban perplejos aquel habitáculo triste y desolado llegaban a presentir  fugazmente la existencia  de un espíritu que, por supuesto, ni era santo, ni burlón, y ni siquiera tenía algo de deportivo.
Aquel, era el espíritu de  un fantasma un tanto peculiar, vamos, el que todo el mundo querría tener o acoger  en su casa.


Querido fantasma,  te escribo para pedirte un favor. Me gustaría que durante una temporada te trasladaras a vivir a mi casa. No estoy  necesitada de sustos, ni de  sesiones de ouija con presencias  reales, lo mío va más allá, es como si fuera un experimento, quiero saber, entre otras cosas, qué se siente al convivir con alguien, que en realidad, no existe.

Querido fantasma, no te asustes, no me he vuelto loca,  mi propósito es muy simple. Me gustaría  comprobar que la soledad se puede sobrellevar mejor si tienes alguien con quien compartir conversaciones, inquietudes, alegrías, penas, confidencias, discusiones y un sinfín de momentos… aunque ése alguien no esté físicamente en tu mismo espacio ni  en tu misma dimensión. Quiero saber, qué clase de vínculo se puede crear  cuando convives con alguien que sabes que está… pero no está.

 
Querido fantasma, quiero autoconvencerme de que idealizar a una persona nos es tan malo como dicen,  siempre hay que ser consciente del grado de idealización que  das y por supuesto, por qué y cómo lo das. Quiero tenerte  presente en mis días tristes y amargos  para que me levantes el ánimo aunque no pueda ver tu sonrisa, quiero decirte buenos días, gracias, lo siento, ¿cómo estás?, y desearte buenas noches al terminar el día aunque no tenga contestación por tu parte, quiero que me veas despeinada y desarreglada por las mañanas para no sentirme perfecta, quiero ponerte un café aunque se quede frío e inmóvil en el mismo sitio porque  nadie lo tome…quiero sentir que puedo olerte, oírte  y hasta que te puedo casi tocar. Quiero cuidarte y que me mimes, quiero empezar a quererte y que me enseñes a no olvidarte,  


Querido fantasma, quiero que te conviertas en lo más importante de mi vida durante la temporada que te alojes en mi casa y que el día que decidas irte note tu ausencia como si hubieras sido real.
Espero verte pronto por aquí. Mándame una señal cuando llegues.

¡¡¡¡¡¡RINNNNNNGGGGGGG !!!!!

(Vaya… ¿quién llamará a estas horas? Sea quién sea ¡qué inoportuno!)







1 comentario:

africa dijo...

Hola Adara, me pasé para saludarte, un beso, cuanto tiempo....

AFRICA04

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Escribiendo desde la luna todo parece diferente.
Hay silencio.

Me quedo aquí a leer lo que me contéis.