
En estas fechas tan veraniegas y que pasamos( o vamos a pasar) tantas horas en la pl

aya me ha dado por pensar en las distintas personas que pasan por ella.
Se podían clasificar por la forma que tienen de comportarse, de hecho yo lo hago, y ca

si siempre acierto.
Estan los guiris, que normalmente no molestan a nadie, y solo se preocupan de tostarse al sol como cangre

jos, pueden pasar horas y horas achicharrándose en la tumbona o toalla y solo se mueven para ir al agua o para darse la vuelta y cambiar de postura. Son silenciosos.
Las familias numerosas,(normalmente tres generaciones) que van con todo tipo de artilugios playeros, sombrilla, nevera, sillas, mesas, radio, cartas, flotadores, niños(estos no son trastos playeros, pero normalmente suelen ser muchos), colchonetas y también se suelen llevar a la abuela o abuelo que lo dejan en una silla bajo la sombrilla para que no se pierda nada de ese día playero.

Este tipo de personas no suele ir mucho a la playa, más bien los domingos y fiestas de guardar. Es divertido observarles con las ansias de playa que vienen y como hacen el despliegue playero familiar, aunque en ocasiones pueden llegar a invadir tu territorio porque se ponen demasiado cerca de la parcela de arena que supuestamente corresponde a cada uno.
Si pasa esto, por supuesto que me quedo escuchando y mirándoles descaradamente puesto que ellos son los que han invadido mi terreno. Comen todos alrededor de una mesa minúscula y a la sombra del metro cuadrado de sombra que les da la sombrilla.

No se privan de nada, aperitivos, toda clase de refrescos, tortilla de patatas, carne con pimientos y de postre melón o sandía...y entre horas tienen pipas para entretenerse mientras charlan hablando muy alto.
No toman mucho el sol porque están constantemente atendiendo a sus churrumbeles, o sacando y recogiendo cosas o moviendo las sombrilla de posición para que no se turre el abuelo/a. Son albortador

es y turban la paz y tranquilidad de la playa.
Ultimamente ésta variedad de familia ha transoformado sus hábitos trayendo carpas y sombrillas gigantes,donde se cobijan y pasan todo el día hasta que ya no queda un rayo de sol.
También

están los madrugadores que van a primera hora de la mañana y que plantan la sombrilla y la silla en primera línea de playa como si hubieran conquistado América. No se mueven de allí ni cuando sube la marea porque se tendrían que desplazar a cuarta línea de playa y eso no va con ellos. Prefieren quedarse de pie junto a la orilla.
Los paseantes, que dejan aparcada la toalla o sillita en la arena y pasean cerca de la

orilla a lo largo de la playa con cierto ritmo. Cuando llegan al final(pero final final,suele ser roca o pared) vuelven y otra vez a empezar, normalmente van o solitarios o en pareja. Algunas veces se mosquean, porque los niños hacen agujeros o castillos cerca del mar y tienen que esquivar todo esto y pierden el paso.

Los lectores, que están tan metidos en el libro o periódico y no se apartan de él hasta que recogen para irse.
Los com

unicantes, que ya sea por móvil o hablando con el de al lado, tienen la manía de hablar muy alto y la gente se entera de lo que hablan aunque estés a bastantes metros a la redonda.
Seguramente habrá mucho más...yo me encuentro entre los observadores, aunque en algún momento de mi vida seguro que también he tenido que pertenecer a alguno de éstos grupos...
¿y quién no?